Jorge Rodríguez, nuevo presidente de la AN: reconciliación sí, pero sin amnesia

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El recién designado presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela para el primer período anual de sesiones del quinquenio 2021-2026, Jorge Rodríguez, una vez juró hacer cumplir la Constitución como madre de todas las leyes, emitió un sentido discurso cargado de elementos claves en el panorama político nacional. En primera instancia, aseguró que «si queremos procurar la reconciliación, tenemos que ver con muchísima preocupación lo que ha ocurrido en este recinto».

Mirar con alarma, prosiguió Rodríguez su narración, cómo el Parlamento fue «epicentro o núcleo desde donde se planificaron todos los desmanes opositores. El punto que se arrodilló de manera genuflexa a los designios de la más grosera y brutal administración de Estados Unidos que haya conocido la historia fue este recinto. Así que, hermanos y hermanas, estamos obligados al exorcismo», dijo.

En ese sentido, llamó a no olvidar lo ocurrido en el lustro que acaba de vencer. «Reconciliación sí, pero sin amnesia; perdón sí, pero sin olvido; concordia y expresión democrática, pero hay crímenes que no pueden ser perdonados, que deben ser pagados».

«Porque fueron crímenes contra los más humildes, nuestras mujeres, nuestros trabajadores, nuestros niños. Para afectar el estado de bienestar que otorga la Revolución. Crímenes que llevaron a pactar con bandas narcoparamilitares para que sirvieran de transporte para llevarles a un conciertico en la ciudad de Cúcuta. Que han significado pedir la entrega del Esequibo. Donde se robaron millones de dólares que tan útiles nos hubieran sido para comprar alimentos, vacunas contra la covid-19, medicamentos para dotar hospitales para combatir afecciones de salud y especialmente la pandemia».

Es por eso que «esta no es la instalación de una Asamblea más de las 5 que se han instalado en estos tiempos de Revolución Bolivariana. Es una instalación para la recuperación», aclaró enfático.

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Comisión especial para el diálogo nacional

En segundo término, el parlamentario chavista anunció que la nueva Asamblea Nacional nombrará en las próximas horas una comisión especial «para que emprenda el camino del gran diálogo nacional económico, social y político». «Para la consolidación de los ideales de la vida republicana», sumó. Una comisión «donde estemos todos: los empresarios, trabajadores, campesinos, pescadores, cultores, consejos comunales que tienen la voz más potente. Donde estemos los 277 diputados, los factores políticos que participaron y no quedaron e incluso aquellos grupos políticos que no participaron. A ellos también los convocaremos, allá ellos si no participan».

Rodríguez especificó que además del diálogo incluyente y generoso, se trata de desarrollar un proceso de consulta permanente a las comunidades de los temas sobre los cuales legislar. «No puede ser que algunos se separen de aquellos recorridos de cuando eran candidatos y candidatas. Debe ser al revés, debemos regresar a cada calle, a cada megáfono, a cada cancha, casa por casa».

Es así como, pidió no excusarse «en las sanciones y en el bloqueo para no tratar de arreglar lo que está mal, para no denunciar al funcionario indolente y corrupto». Hacerlo sería «hacernos cómplices de esas sanciones y de esos bloqueos. Es el colmo de los colmos usar el bloqueo como excusa, sin aspavientos ni estridencias».

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Democracia vigorosa

El diputado por el Gran Polo Patriótico dejó claro que la conformación y juramentación de una nueva Asamblea Nacional es un mandato taxativo de la Carta Magna de la República. «Estamos aquí por el mandato del libro de todos, porque no hay democracia si no se respetan las normas elementales de la convivencia precisamente democrática (…) Esta Constitución dice con taxativa claridad, con prístina certeza, que el período constitucional del Parlamento venezolano debidamente electo por el pueblo es de 5 años de duración. Dice de manera expresa que es el 5 de enero a las 11 de la mañana del día en que ya se haya cumplido el período de 5 años de la gestión parlamentaria anterior que se deba instalar la nueva gestión de la Asamblea Nacional».

Y dijo más. Habló de lo que consideró otra poderosa razón. «Nuestro pueblo, que ha resistido los peores embates, agresiones y campañas (…) levantó su condición de ser venezolano (el pasado 6D). Ser venezolano es ser independiente, amar la soberanía de la tierra venezolana, ser pacífico y experimentador de una fiera ternura. También es la capacidad del perdón, mirar hacia el futuro pero también entender que hay ofensas que no se pueden pasar por alto». Eso refirió Rodríguez en alusión a los planes perpetrados por la derecha parlamentaria en los últimos 5 años.

Barbaridades que ni el más tenebroso escritor imaginó: saldo de Guaidó

A su juicio, la derecha encabezada por Guaidó se atrevió «a barbaridades que no caben ni en la imaginación del más tenebroso escritor de novelas de terror». Por ejemplo, «se atrevieron a firmar un contrato donde pagaban 200 millones de dólares a mercenarios norteamericanos para asesinar al Presidente de la República, a su esposa, a Diosdado Cabello (…) Para acabar con la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y eliminar los límites de la República».

Pero además, «robaron la plata que Donald Trump les dio para tratar de derrocar al Gobierno legítimamente electo, y se fueron a robar los activos que la nación venezolana tiene en el exterior». No obstante, de todo lo que robaron «ni un dólar para el pueblo, se los gastaron en muebles caros, en vehículos de lujo, en aguardiente y prostitutas».

La destrucción fue tal, especificó el líder revolucionario, que «ni los chaguaramos respetaron, hasta los chaguaramos tenemos que someterlos a tratamiento fitosanitario porque hasta eso destrozaron. Ni los chaguaramos que enseñoreaban el edificio del capitolio nacional». De modo que en la hoja de ruta primero habrá que sanar lo dañado, «encontrarnos en voces disonantes y decirnos que esto no puede volver a ocurrir. No podemos volver a sucumbir a la barbarie, a pedir invasiones contra Venezuela, a solicitar sanciones que no les afectan a ellos porque viven en Madrid, Bogotá, Miami y Nueva York».

«Nos toca ponernos en la posición de sanadores (…) tenemos que echarnos a andar con el pueblo de Venezuela», dijo usando palabras de un conocido poema del peruano César Vallejo. «Tenemos que reparar lo dañado por la traición y el odio», reforzó Rodríguez.

Hacer política con P mayúscula, grandes retos

En su discurso como nuevo presidente de la AN, Jorge Rodríguez enumeró las nuevas tareas del órgano unicameral. La primera será recuperar la función contralora del Parlamento, como reza el artículo 187 de la Constitución y como lo ha pedido el propio Jefe de Estado. Esto para obligar al Ejecutivo a desarrollar una gestión mucho más eficiente y pulcra.

Otra será seguir echando las bases para la consolidación del Estado comunal y ello pasa por dar herramientas el pueblo y escucharle en su cotidianidad. «Tenemos que erigirnos en la política con P mayúscula que empieza con la capacidad de escuchar al otro y de respetar lo que el otro dice. Si nos quedamos en las 4 paredes de este edificio habremos fracasado; si no salimos a cada calle de donde salieron los votos que nos pusieron aquí, si no estamos del lado del pueblo habremos fracasado en nuestra tarea y no podemos fracasar».

«No somos representantes de nadie, somos voceras de todas y todos», insistió el dirigente chavista.

Jorge Rodríguez terminó dedicándole los versos del canto número 9 del Canto General del poeta chileno (y universal) Pablo Neruda, al presidente Nicolás Maduro.

«Quiero compartirlos con ustedes porque hoy que podemos ver con tranquilidad y alivio que la Patria ha sido salvada, sería muy mezquino no reconocer la tenacidad, fuerza, valentía, capacidad para el diálogo; el respeto y lealtad a los ideales más profundos de la Patria venezolana que ha tenido Nicolás Maduro. ¡Por Nicolás Maduro Venezuela está en paz!».

A Maduro: «yo vine aquí para cantar, canten conmigo»

No quiero que vuelva la sangre
a empapar el pan, los frijoles,
la música: quiero que venga
conmigo el minero,
el abogado, el marinero,
el fabricante de muñecas,
que entremos al cine y salgamos
a beber el vino más rojo.

Yo no vengo a resolver nada.

Yo vine aquí para cantar
y para que cantes conmigo.

«Me congratulo de compartir con ustedes esta tarea titánica. Vamos juntos que todas y todos seremos invictos en Carabobo», cerró optimista el diputado que se estrena en estas funciones en favor de los intereses colectivos.

 


 

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