El reconocido ingeniero estructural Kit Miyamoto, profesional con más de 30 años de trayectoria en resiliencia urbana y reconstrucción sismo resistente, ofreció un balance sobre el impacto de la actividad sísmica registrada en Venezuela el pasado 24 de junio. Durante una entrevista concedida a Venezolana de Televisión (VTV), el especialista calificó este hecho como el tercer evento natural más catastrófico a escala global en su tipo.
Miyamoto comparó la magnitud y la inmensa complejidad de la situación con grandes tragedias internacionales recientes, ubicándola al nivel de los terremotos ocurridos en China (2008) y Turquía (2023).
Eficacia institucional y despliegue en el terreno
A pesar de la gravedad del escenario, el experto apreció y verificó de primera mano una respuesta institucional muy rápida y efectiva para atender las necesidades de la población civil. Destacó el alto nivel de organización observado en cada una de las localidades que visitó dentro del territorio nacional.
De acuerdo con sus declaraciones, esta respuesta articulada fue posible gracias a:
- La labor inmediata de los cuerpos de rescatistas.
- El despliegue de las autoridades gubernamentales.
- La participación activa de diversas organizaciones internacionales que se encuentran atendiendo debidamente a la población afectada.
Diagnóstico de infraestructuras y viabilidad de reconstrucción
Respecto al análisis técnico, Miyamoto detalló que el colapso y las afectaciones de las edificaciones se concentraron principalmente en dos áreas específicas: la zona de la costa y las laderas conformadas por viviendas tanto formales como informales.
Sobre el estado de las viviendas en las laderas, el ingeniero advirtió un factor de riesgo invisible a primera vista:
«A simple vista no se aprecian daños externos, pero, tras hacer una inspección detallada dentro de las casas, sí se identifican fracturas en paredes y afectaciones que, aun cuando no tienen la misma escala de la zona plana, deben recibir atención prioritaria».
Finalmente, el especialista trajo un mensaje de optimismo para las regiones más afectadas al confirmar técnicamente la viabilidad de los proyectos de reconstrucción, de manera particular en el estado La Guaira, abriendo camino a la recuperación estructural de la zona.



