La ministra del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez Ramírez, lideró una mesa de trabajo estratégica para definir la hoja de ruta del nuevo Plan Nacional de Inteligencia Artificial. En el encuentro participaron los equipos directivos de Cantv y Movilnet, con el objetivo de articular las capacidades tecnológicas del Estado.
Esta iniciativa busca integrar los avances computacionales en el aparato productivo nacional, asegurando que el país camine hacia la vanguardia tecnológica bajo un esquema de planificación soberana y bienestar social.
En primer lugar, la ministra Jiménez Ramírez destacó que este proyecto responde a una visión de largo plazo orientada por el jefe de Estado, Nicolás Maduro, y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. La titular de la cartera científica explicó que Venezuela requiere una infraestructura digital robusta que soporte el crecimiento económico y social de las próximas décadas. Por esta razón, el Gobierno Bolivariano prioriza el diseño de herramientas que impulsen la prosperidad y fortalezcan la soberanía tecnológica frente a los desafíos globales.
Asimismo, la ministra subrayó que la inteligencia artificial representa una tecnología geopolítica de propósito general que debe alinearse estrictamente con el desarrollo humano. Durante su intervención, puntualizó que el uso de estos algoritmos no puede ser arbitrario, sino que debe servir para optimizar los procesos industriales y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En consecuencia, el plan nacional contempla una integración profunda entre los centros de investigación, las universidades y las empresas estratégicas del Estado para maximizar el impacto de la IA en la cotidianidad venezolana.
Por otro lado, la jornada de trabajo abordó los complejos desafíos que plantea la gestión de estas nuevas tecnologías en el contexto actual. Gabriela Jiménez recalcó que la gobernanza de la IA demanda enfoques innovadores que incluyan principios éticos globales y nacionales, pero con «aterrizajes sectoriales específicos». Esto significa que cada área de la administración pública y privada deberá adoptar protocolos adaptados a sus realidades particulares para garantizar un uso responsable de los datos y los sistemas automatizados.
“La regulación postindustrial de la IA convive con la necesidad de una regulación industrial que despliegue capacidades sobre sectores específicos ya existentes”, concluyó la ministra.
En este sentido, la funcionaria explicó que la fase postindustrial exige la creación de nuevas agencias especializadas. Sin embargo, estas nuevas instituciones trabajarán en conjunto con las normativas tradicionales que ya protegen áreas críticas como la salud, la educación y las finanzas. Por lo tanto, el marco legal venezolano evolucionará para ofrecer seguridad jurídica a los innovadores, mientras resguarda la privacidad y los derechos fundamentales de la población ante el avance de la automatización.
Finalmente, el Plan Nacional de Inteligencia Artificial se enfocará en potenciar sectores ya existentes mediante el despliegue de capacidades analíticas avanzadas. La incorporación de modelos predictivos en la agricultura, la telemedicina en el sistema de salud pública y la optimización de las redes de telecomunicaciones a través de Cantv y Movilnet constituyen los pilares de esta transformación. De esta manera, Venezuela se posiciona como un actor relevante en el tablero tecnológico regional, utilizando el conocimiento para superar las brechas del desarrollo.
Para concluir, la ministra Jiménez Ramírez reiteró que el conocimiento científico debe permanecer al servicio del pueblo y no de intereses ajenos a la patria. El éxito de esta hoja de ruta depende de la formación de talento humano capacitado y de la voluntad de todos los sectores para adoptar estas herramientas disruptivas. Así, con una base ética sólida y una regulación moderna, la nación avanza con paso firme en la consolidación de su propio modelo de inteligencia artificial.



