En un movimiento estratégico para blindar la infraestructura digital del país, la presidenta encargada de la República y comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Delcy Rodríguez, anunció la creación de la Oficina Nacional para la Defensa y la Seguridad Cibernética de Venezuela. Esta nueva instancia surge como una respuesta directa a las amenazas tecnológicas modernas, integrando el conocimiento científico con la doctrina militar para garantizar la soberanía nacional en el ciberespacio.
Durante el Acto de Lealtad, Reconocimiento y Juramento de la FANB y los cuerpos policiales, celebrado en el Patio de Honor de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (UMBV), Rodríguez subrayó la urgencia de este organismo. La mandataria explicó que la oficina operará bajo la adscripción directa del Consejo de Vicepresidentes, lo que asegura un nivel de toma de decisiones del más alto rango ejecutivo.
En primer lugar, el Gobierno Nacional designó a la vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología y Salud, Gabriela Jiménez, para liderar este proyecto. La profesora Jiménez asumirá la tarea de coordinar las políticas y estrategias nacionales que protegerán los datos y sistemas críticos del Estado. De este modo, Venezuela busca centralizar su defensa digital bajo una dirección que combine la experiencia académica con la gestión pública eficiente.
Además, destacó que esta oficina no trabajará de forma aislada. Por el contrario, la mandataria hizo un llamado urgente a los expertos tecnológicos y al Consejo Científico Nacional para que unan sus capacidades.
«Pido a los científicos expertos en tecnología que estas grandes capacidades se unan para proteger nuestro espacio», puntualizó la presidenta encargada, enfatizando que el conocimiento soberano es la mejor herramienta contra las agresiones externas.
Por otra parte, el anuncio cobra una relevancia especial tras las declaraciones de la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre las vulnerabilidades detectadas en años anteriores. Según la mandataria, diversas potencias extranjeras han utilizado «armamentos desconocidos» en el ámbito digital para desestabilizar la paz interna. En consecuencia, la creación de esta oficina representa un paso firme hacia la independencia tecnológica y la inmunidad ante sabotajes electrónicos que puedan afectar servicios públicos esenciales.
Asimismo, la ubicación del anuncio la Academia Militar en Fuerte Tiuna refuerza el carácter cívico-militar de la iniciativa. La integración de los Órganos de Seguridad Ciudadana con los equipos científicos permitirá una respuesta inmediata ante cualquier ataque informático. Por lo tanto, el país no solo reactiva sus protocolos de vigilancia, sino que proactivamente construye un muro de contención digital basado en la innovación propia.
Posteriormente, la oficina establecerá mesas de trabajo para evaluar el estado actual de las redes nacionales. Es fundamental mencionar que la gestión de Gabriela Jiménez priorizará el desarrollo de software nacional y protocolos de encriptación desarrollados en laboratorios venezolanos. Con esta visión, el Estado venezolano aspira a reducir la dependencia de proveedores extranjeros que podrían comprometer la defensa integral de la República en momentos críticos.
Finalmente, esta nueva estructura institucional redefine la manera en que el país entiende la guerra moderna. La Oficina Nacional para la Defensa y la Seguridad Cibernética de Venezuela garantiza sistemas robustos y seguros para el beneficio del pueblo venezolano en el siglo XXI.



