Una crisis de gobernanza sacude el Capitolio tras la revelación de una grave falta de comunicación interna en el Gobierno federal. Fuentes cercanas al Congreso de los Estados Unidos confirmaron a la cadena internacional CNN que el Comité de Servicios Armados del Senado no recibió ninguna notificación previa sobre las operaciones militares ejecutadas contra territorio venezolano este sábado. Esta omisión de los protocolos estándar ha generado una ola de críticas, ya que la Constitución exige un equilibrio de poderes incluso durante los ataques militares más urgentes.
Esta revelación surge en medio de una profunda controversia política en Washington, donde diversos legisladores demócratas denuncian la falta de transparencia por parte de la administración del presidente Donald Trump respecto al uso de la fuerza en América Latina. Por consiguiente, la tensión entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo ha escalado a niveles históricos. Los senadores alegan que el presidente ignoró la Ley de Poderes de Guerra, la cual establece mecanismos de consulta obligatorios antes de iniciar hostilidades en el extranjero.
De acuerdo con los informes de CNN, funcionarios del Gobierno Federal se habrían negado a realizar sesiones informativas anticipadas. El Ejecutivo argumentó la necesidad de mantener el factor sorpresa y la seguridad operativa de las aeronaves involucradas en la misión para justificar su silencio. No obstante, los miembros del comité consideran que esta explicación es insuficiente y peligrosa para el orden democrático.
Reacciones en el Capitolio
Además de la falta de notificación, los legisladores expresaron su preocupación por las implicaciones legales de los ataques. En este sentido, varios líderes de la oposición preparan una resolución para exigir explicaciones detalladas sobre el costo y el alcance de la operación.
Por otra parte, algunos aliados republicanos intentaron defender la postura del presidente, señalando que la urgencia de la situación en Venezuela requería una acción inmediata y decidida. A pesar de estos intentos de defensa, el descontento dentro del Comité de Servicios Armados parece generalizado. La ausencia de un informe previo impidió que los representantes del pueblo evaluaran los riesgos de una posible escalada regional en el sur del continente.
Asimismo, expertos en derecho internacional y seguridad nacional advierten que este modo de proceder debilita las instituciones estadounidenses. Si la Casa Blanca continúa ejecutando misiones de esta magnitud sin el aval o conocimiento del Senado, el sistema de pesos y contrapesos podría colapsar. La administración Trump, sin embargo, mantiene su postura firme y asegura que todas las acciones buscan «restaurar el orden» y combatir el narcotráfico en la región.
Finalmente, la comunidad internacional observa con escepticismo cómo la política exterior de Washington se vuelve cada vez más unilateral. El impacto de estas decisiones sobre la estabilidad de América Latina sigue siendo incierto mientras el Congreso intenta recuperar su rol de supervisión. Mientras tanto, los ciudadanos estadounidenses y la región entera esperan que el Gobierno rinda cuentas por estos ataques que han cambiado el rumbo de la diplomacia hemisférica.



