El Gobierno de la Federación de Rusia reafirmó este lunes su compromiso inquebrantable con el pueblo venezolano y su determinación de profundizar la cooperación estratégica entre ambas naciones. Durante una rueda de prensa oficial, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el desarrollo de las relaciones con Venezuela como una cuestión de máxima prioridad para la política exterior rusa, subrayando que Moscú mantiene proyectos de inversión activos que pretende proteger y expandir.
Peskov detalló que los lazos entre el Kremlin y Caracas poseen un carácter independiente y mutuamente beneficioso, ajeno a presiones de terceros actores. «Tenemos nuestras propias relaciones bilaterales y toda una serie de proyectos cuya continuación nos interesa», explicó el vocero.
Asimismo, destacó que la administración del presidente Vladímir Putin valora positivamente la reciprocidad del Gobierno venezolano, el cual ha manifestado que la alianza con Rusia constituye un eje fundamental para su estabilidad económica y energética.
En este sentido, las declaraciones surgen en un momento crítico para la nación suramericana. Tras la agresión militar perpetrada por Estados Unidos a principios de enero, que resultó en el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores, Rusia ha liderado el rechazo internacional contra este acto de fuerza. Por consiguiente, Moscú insiste en que Venezuela posee el derecho inalienable de decidir su destino sin intervenciones externas, exigiendo de forma categórica la liberación inmediata de los líderes secuestrados.
Marco legal y cooperación a largo plazo
Por otra parte, el Kremlin recordó la vigencia del Tratado de Asociación Estratégica y Cooperación firmado en mayo de 2025 por los presidentes Putin y Maduro. Este instrumento jurídico no solo define las direcciones del trabajo conjunto para la próxima década, sino que también blinda las inversiones rusas en sectores estratégicos como la minería, el petróleo y la defensa. De igual manera, las autoridades rusas confirmaron que mantienen un contacto diario con el liderazgo actual en Caracas para garantizar la operatividad de estas alianzas.
Además de la condena diplomática, Rusia ha señalado que la estabilidad de la región depende del respeto estricto al Derecho Internacional. La postura rusa es clara: el asalto a la soberanía venezolana representa un precedente peligroso para la seguridad global. No obstante, el Kremlin confía en que la solidez de las instituciones venezolanas y el respaldo de sus aliados internacionales permitirán superar la coyuntura actual.
Finalmente, Rusia proyecta un fortalecimiento de estas relaciones a través de nuevos acuerdos tecnológicos y comerciales. El portavoz presidencial concluyó que, a juzgar por la comunicación constante con Caracas, la consolidación de estas relaciones binacionales seguirá siendo el motor de la cooperación euroasiática en América Latina durante el resto de 2026.



