Movimiento indígena y Gobierno de Ecuador retoman diálogo

Representantes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) y del Gobierno retomaron este miércoles la mesa de diálogo para resolver las propuestas presentadas por la organización indígena.

Como temas principales en la mesa de diálogo están los subsidios a la gasolina, los cuales son considerados insuficientes por los indígenas. Además, por primera vez se habló sobre el control de precios de los productos.

Previo al encuentro, el presidente de la Conaie Leonidas Iza declaró que escucharía las propuestas del Gobierno sobre los datos técnicos que ellos ya remitieron.

Creemos que hay avances; no nos hemos planteado un escenario en el cual se empiece rompiendo el diálogo con las primeras mesas. Vamos a poner todo de nuestra parte para que esto siga. Tenemos toda la predisposición para poder avanzar en este proceso”, dijo el miembro de la organización indígena Patricio Meza.

Esta es la primera mesa de un total de 10 y fue inaugurada el pasado 13 de julio. Sin embargo, el diálogo para tratar las 10 temáticas tiene un plazo de 90 días, compromiso aceptado por el Ejecutivo.

Aunque con respecto al subsidio de la gasolina, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Darío Herrera, aclaró que se tomarán “el tiempo que sea necesario”.

Iza añadió que pese a que existe un decreto (452) promulgado desde la Presidencia de la República para que se intensifiquen los controles de los precios de los víveres; no hay una tabla referencial de valores.

Asimismo, precisó que hay temas pendientes con la banca privada y se ha solicitado que intervengan las entidades involucradas.

Mientras, el ministro de Gobierno, Francisco Jiménez señaló en horas de la mañana que si no llegan a aun acuerdo, la discusión pasará a una mesa de coordinación, que se revisará al final de las negociaciones.

Los equipos técnicos de las organizaciones indígenas y del Gobierno solo se reunieron por dos ocasiones. El 15 de julio fue la última y desde aquella ocasión las partes se tomaron una semana laboral por separado.

Ana Perdigón: