Los mercados financieros mundiales se desplomaron este jueves tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump, quien impuso aranceles «recíprocos» a todos los países, afectando incluso a sus principales socios comerciales.
Esta noticia sacudió de manera inmediata la confianza de los inversionistas, quienes comenzaron a retirar sus activos, lo que desencadenó caídas significativas en las bolsas de valores tanto en Asia como en Estados Unidos.
El índice de referencia japonés Nikkei 225 sufrió una caída de al menos un 4%. En Corea del Sur, el KOSPI se desplomó un 2,7%, mientras que el Hang Seng de Hong Kong registró un descenso del 2,4%. En Estados Unidos, los futuros del Dow Jones cayeron un 2,7%, y el S&P 500 descendió un 3,9%. Las acciones de grandes empresas tecnológicas como Apple, Nvidia y Tesla también se vieron gravemente afectadas, mostrando pérdidas considerables.
La reacción en el mercado de divisas fue notable. Tras el anuncio de Trump, el yen se fortaleció, aumentando un 1,3%. Al mismo tiempo, el franco suizo alcanzó su nivel más alto en cuatro meses, cotizando a 0,8754 por dólar. En contraste, el dólar australiano y el neozelandés se debilitaron, cayendo un 0,49% y un 0,2%, respectivamente. Esta inestabilidad en los mercados mundiales genera preocupaciones sobre la economía global, ya que los efectos de estas políticas comerciales proteccionistas podrían afectar a todos los países.
Medidas de Trump
Los expertos advierten que estas medidas arancelarias de Trump podrían desencadenar una guerra comercial global. Este escenario tendría consecuencias negativas para el crecimiento económico, repercutiendo en el comercio internacional y obstaculizando la recuperación tras la pandemia. Asimismo, el anuncio impulsó el precio del oro, que experimentó un incremento del 0,67%, alcanzando los 3.147 dólares por onza, lo que refleja una búsqueda de refugio por parte de los inversionistas.
Los mercados mundiales enfrentan un periodo de incertidumbre, y los analistas mantienen una vigilancia constante sobre las repercusiones de estas decisiones políticas en la economía global. Las próximas semanas resultarán cruciales para determinar si esta tendencia de caída continúa o si los mercados pueden estabilizarse ante este nuevo panorama financiero.