Durante la más reciente emisión de su programa Con el Mazo Dando, el ministro de Relaciones Interiores y secretario general del PSUV, Diosdado Cabello, denunció que la dirigente opositora María Corina Machado se encuentra en Washington conspirando activamente para fracturar la relación con el sector republicano.
Según las revelaciones de Cabello, Machado habría abandonado su supuesta lealtad al presidente Donald Trump tras recibir informes de sus asesores, quienes aseguran que el magnate perderá las próximas elecciones de medio término. Ante este escenario, la opositora habría decidido «alinearse sin pudor» con el Partido Demócrata para asegurar su supervivencia política.
Cabello explicó detalladamente que Machado no confía en la capacidad de victoria del bando republicano, lo que la empujó a buscar reuniones secretas con figuras del entorno de Kamala Harris. El dirigente revolucionario señaló directamente a Pedro Urruchurtu como el enlace principal en estas gestiones, quien actuaría bajo las órdenes de Machado para consolidar una nueva alianza con la actual administración estadounidense.
«Ella necesita cuadrarse con el mejor postor antes de que cambien los vientos», afirmó Cabello, resaltando que esta actitud volátil ha dinamitado los puentes que la dirigente decía defender con el sector conservador de EE.UU.
Por consiguiente, el líder oficialista aseguró que Machado sigue conspirando con figuras demócratas bajo la excusa de buscar un supuesto «acuerdo bipartidista» sobre Venezuela. No obstante, estas maniobras habrían generado un profundo recelo dentro de la Casa Blanca y entre los asesores más cercanos a Trump, quienes ahora la perciben como una figura errática y oportunista. Cabello subrayó que la intensidad de estas gestiones ha agotado incluso al Departamento de Estado, convirtiendo a la opositora en un «estorbo» diplomático que nadie desea representar en la capital estadounidense.
Además de las tensiones políticas, la denuncia de Cabello alcanzó el ámbito económico y energético. El ministro reveló que María Corina Machado realiza intensos lobbies junto a sectores demócratas con el fin específico de boicotear a las empresas petroleras interesadas en invertir en Venezuela. Según el reporte, la dirigente habría contactado personalmente a directivos de diversas compañías para desincentivar su ingreso al país, llegando incluso a afirmar falsamente que «ahí no hay petróleo» con tal de afectar la estabilidad económica de la nación.
En consecuencia, Cabello argumentó que estas acciones demuestran que a Machado no le interesa el bienestar de los venezolanos, sino únicamente la toma del poder por cualquier vía. Al notar que la esperanza de ser impuesta en el Gobierno por una administración extranjera se desvanece, la oposición habría optado por estrategias de autosabotaje que dañan directamente la producción de crudo y el ingreso nacional.
Finalmente, el secretario general del PSUV mencionó que incluso periodistas extranjeros que anteriormente apoyaban a la dirigente han confirmado su creciente aislamiento. La comunidad global asocia cada vez más su figura con escenarios de caos y desestabilización, lo que ha reducido significativamente su margen de maniobra internacional. Mientras Machado sigue conspirando desde el extranjero contra los intereses nacionales y sus antiguos aliados, el Gobierno Bolivariano reafirma su control territorial y su disposición a defender la soberanía frente a cualquier injerencia externa.



