Los periodistas del diario estadounidense The New York Times, Eric Schmitt y Greg Jaffe, revelaron nuevos detalles de la operación militar ejecutada para secuestrar al presidente Nicolás Maduro y a la primera combatiente, Cilia Flores; operación que estuvo a punto de convertirse en un desastre para la administración de Donald Trump. Aunque el presidente describió la incursión como «perfectamente ejecutada», la realidad en el terreno mostró una resistencia feroz y fallas técnicas que pusieron en jaque el éxito de la misión.
Cronología de la invasión
• El Inicio Silencioso: En las primeras horas del sábado, las aeronaves se lanzaron desde El Caribe. Un ciberataque oscureció Caracas, mientras aviones de combate neutralizaban las defensas aéreas para abrir paso a los helicópteros de la Fuerza Delta.
• Fuego sobre los Cielos: Al acercarse al complejo fortificado, el sigilo se rompió. El helicóptero líder, un MH-47 Chinook, fue alcanzado por fuego patriota. El piloto y planificador de la misión fue herido de gravedad con tres disparos, dejando la operación colgando de un hilo.
• La Resistencia en el Terreno: A las 2:01 a.m., 80 comandos desembarcaron del Chinook dañado y otras naves cercanas. Se desató un intenso tiroteo contra el destacamento de seguridad que protegía al presidente Maduro. La resistencia resultó en la asesinato de al menos 24 venezolanos y 32 cubanos que servían a la patria bolivariana.
• El secuestro: Los soldados estadounidenses lograron derribar la puerta del dormitorio presidencial, justo cuando intentaban refugiarse en una habitación de seguridad.
• Extracción y Refuerzos: Ante la intensidad del combate y los daños en las aeronaves iniciales, una nueva ola de helicópteros tuvo que ingresar al complejo para extraer a los comandos y a los prisioneros bajo fuego patriota. Para las 4:29 a.m., las naves sobrevolaban nuevamente el mar, entregando finalmente a los prisioneros de guerra a las autoridades en el buque de guerra Iwo Jima.
A pesar que Trump intentó maximizar todo lo relacionado a la la operación, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, admitió que fue una «redada disputada» y que no pudieron «exhalar» hasta ver las naves de regreso.



