Leopoldo López quiere más presión de EE.UU. mediante sanciones

El ultraderechista Leopoldo López, quien se encuentra prófugo de la justicia venezolana bajo la protección del gobierno de España, reiteró su respaldo a la imposición de medidas coercitivas unilaterales y sanciones; por parte de Estados Unidos y otros países contra la República Bolivariana de Venezuela.

Así lo manifestó durante una serie de encuentros que sostuvo en Miami, estado de Florida, con grupos de venezolanos que viven en territorio estadounidense; y que se oponen al gobierno del presidente Nicolás Maduro Moros. Allí, López insistió en sus acusaciones para insistir en su versión de que en Venezuela hay una «dictadura».

«Las sanciones sí funcionan y son una herramienta para seguir presionando a Maduro y forzar una negociación seria. Que la misma permita una transición democrática en Venezuela lo antes posible». Así lo expresó Leopoldo López para justificar el bloqueo contra el pueblo venezolano.

Por ello, el dirigente fundador de Voluntad Popular afirmó que esos métodos de presión también se deben aplicar. Todo esto, como parte de los planes para promover un cambio de régimen en naciones como la República de Cuba y la República de Nicaragua.

Herramienta de castigo

De esta forma, el político opositor, quien huyó del país rumbo a Colombia y luego a España; para evadir responsabilidades con los órganos de justicia nacionales, reiteró que esas medidas de asfixia que aplica la Casa Blanca son «herramientas» que se deben utilizar.

Asimismo, puntualizó que muchos de los gobiernos que en algún momento dudaron en sumarse al mecanismo de las sanciones contra el país bolivariano, luego asumieron esa dinámica para castigar, por ejemplo, a la Federación de Rusia, desde Europa, en medio del conflicto armado con Ucrania.

Por otra parte, López hizo referencia a las declaraciones que emitió hace pocos días el cardenal Baltazar Porras, quien manifestó que el gobierno de Estados Unidos no debe levantar las sanciones contra Venezuela, por ningún concepto y sin «contrapartidas».


José Manuel Blanco Díaz: