Filven: leer descoloniza | Por: Roberto Hernández Montoya

El libro sintetiza la experiencia humana. Lo vemos en esa fiesta anual de la cultura que es la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN), en la Galería de Arte Nacional, Caracas.

El libro pervive y se fortalece a través de la actual turbulencia digital que ha producido el prodigio de meternos en el bolsillo la gran papelería del mundo, en nuestros celulares. Porque ahora podemos embolsillarnos todos los libros escritos y por escribir (este artículo se lo estoy dictando a mi teléfono). Y toda la música y todo el arte.

Pero, digital o de papel, el libro congrega, refleja y refracta el mundo. Ahí está este festival hasta este domingo cuando entreguemos un premio de poesía y lloremos a Maryclen Stelling en un conversatorio sobre su inconcebible ausencia, en esta FILVEN de otras dos formidables mujeres: Carmen Clemente Travieso e Iraida Vargas, escritoras homenajeadas de esta FILVEN junto a Mario Sanoja, otro imprescindible. No solo escriben sino que viven descolonizando a Venezuela y al mundo con su transcurso vital y su ejemplo.

Este domingo la feria culmina con la entrega del Premio Fernando Paz Castillo a Ernesto Pérez Cañizales, autor del poemario Costumbres, pecados y otros altares.

Pero no todo es literatura en esta feria. También hay conversatorios, foros, conferencias, debates y danza del vientre. Porque la feria está dedicada a nuestra Madre África, ese continente prodigioso que nos dio vida, belleza y cultura. Ese continente que renació en nuestra América en la venganza más dulce por la esclavitud más feroz que se conoce, tan fiera que nos ha dejado como eco un racismo pertinaz que Venezuela está empecinada en superar, lo que estamos pagando con este linchamiento imperial que estamos derrotando entre todas y todos a una como Fuenteovejuna.

En la apertura del festival presenciamos el insólito espectáculo de un presidente desplegando una vasta competencia cultural que solo se ve en revolución. ¿Qué otro presidente en qué otro país exhibe tan prolífica desenvoltura? Quien lo siga llamando Maburro después de esa demostración es un burro. Con perdón de los burros, que son seres más inteligentes que lo que somos capaces de percibir.

Ahí está la feria. Id a disfrutarla y hacerla.

ROBERTO HERNÁNDEZ MONTOYA

@rhm1947

ÚN.


Victoria Torres: