Jorvis Rafael, de 56 años, murió a manos de un grupo de fascistas, que celebraraban el bombardeo a Caracas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.

Jimmy Nava, hermano de la víctima, relató los hechos: «El cuerpo, según medicina legal, tiene diez puñaladas, el maxilar no se encontraba en su lugar debido a que le desprendieron la mandíbula, contusiones en todo el cuerpo incluyendo una costilla fracturada».
«Fue un crimen de odio -acusó el hermano-, Rafael fue objeto de la agresión de un grupo de personas a quienes reclamó que celebraran la captura del Presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en la madrugada del viernes amanecer sábado 4 de enero».
La brutal muestra de salvajismo e intolerancia, tuvo lugar en el estacionamiento del antiguo Kápital de La Limpia, al oeste de la capital zuliana.
Allí, con varias heridas de arma blanca y severos golpes en el rostro que le dislocaron la mandíbula y fracturaron sus costillas, encontraron de un venezolano, Jorvis Rafael Nava Rodríguez, asesinado por coterráneos enajenados.
Ilustración: Archivo/Foto: Cortesía NAD



