Debate intenso por nuevo restaurante Altum: Comer desde las alturas

En Venezuela, y más específicamente, en la ciudad de Caracas, la proliferación de locales nocturnos, bodegones, restaurantes de lujo como Altum y algunos centros comerciales, ha aumentado en los últimos meses. Las razones varían, muchos lo atribuyen a lo alcanzado por el diálogo y las medidas coercitivas, unos al quiebre del bloqueo impuesto por el gobierno de los EE.UU.; mientras que otros argumentan más motivos.

Altum

Lo cierto es que cada vez más, en la capital venezolana celebran inauguraciones de nuevas propuestas, como por ejemplo la más reciente y la que mantiene un fuerte debate en las redes sociales, es un restaurante ubicado en la avenida 6 de Altamira, municipio Chacao, estado Miranda.

Altum, el restaurante flotante trae como propuesta que los comensales disfrutarán de un menú (aún incierto), pero con la particularidad de que lo harán a 50 metros de altura en asientos como los de fórmula uno, reclinables y cómodos.

La mesa queda suspendida en el vacío, proporcionando una vista privilegiada de la ciudad. Para subir a Altum se debe reservar con antelación, y recibir una breve charla de normas y reglas que cumplir mientras se está en las alturas. Tiene una capacidad para 25 comensales y para 8 personas en cabina, todos serán atendidos durante una hora que dura la experiencia culinaria que aún no abre sus puertas; pero supuestamente para diciembre sí.

Preguntas incómodas

Más allá de que la mayoría de los usuarios en las redes preguntan sobre la ubicación de los baños de este restaurante tan particular; algunos reflexionan sobre la necesidad de presentar estas oportunidades en el país, cuando el argumento de que no se podía invertir aquí y que un sector de la oposición venezolana vendió la premisa de que había que emigrar pues ya no había oportunidades se cae a pedazos.

Sin embargo, la aparición de tantos emprendimientos, en especial los que van dirigidos y algunos hasta administrados por y para un público antigobierno de estrato social elevado y con poder adquisitivo superior; derrumba las creencias de un país en quiebra o sin chance para surgir económicamente.

Las inversiones están a la orden del día, ya que los negocios que inauguran son de alta gama y algunas calificadas como de cultura snob. Más allá de los conocidos bodegones, ahora hay experiencias como Caracas Fly un túnel de viento que permite sentir la caída libre (skydive); y este restaurante Altum, al mejor estilo de los que hay en Dubai, New York y otras ciudades.

Hay quienes aplauden que en el país se pueda disfrutar de estas alternativas, que arrimen a crear un turismo completo y de calidad. Que se traduzca en una entrada llamativa y que en definitiva generará oportunidades de trabajo para el venezolano.

Por lo que cabe preguntar, qué les impidió apostar por el país durante todo estos años cuando despotricaron del gobierno diciendo que era una dictadura. ¿Acaso el gobierno cambió o ya no les parece dictadura? Durante años pudieron invertir para potenciar a Venezuela y prefirieron aplaudir las solicitudes de más sanciones y bloqueos. ¿Ahora sí?

Reacciones

Críticas y aplausos para este restaurante Altum.

¿Usted, qué opina al respecto?


Victoria Torres: