El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, fijó posición este miércoles sobre las expectativas salariales de cara al próximo viernes 1 de mayo, fecha en la que se esperan anuncios por parte de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Durante su intervención, el dirigente enfatizó que cualquier ajuste en los ingresos de los trabajadores debe estar anclado a la realidad económica del país, rechazando propuestas que calificó de «populistas» o carentes de sustento técnico.
Cabello cuestionó abiertamente las demandas de sectores que exigen incrementos elevados sin considerar la fuente de financiamiento. El parlamentario subrayó que la gestión económica actual prioriza la estabilidad para evitar recaídas inflacionarias.
«¿Qué es un incremento de sueldo responsable en una situación como la que está viviendo Venezuela? Porque eso es muy fácil, parece decir, auméntame el sueldo a mil dólares. Ajá, buen discurso. ¿De dónde saco la plata para sustentarlo?»
El dirigente explicó que el Ejecutivo ha descartado la impresión de dinero inorgánico como vía de financiamiento, asegurando que el ajuste se realizará estrictamente con «recursos asegurados y reales» para garantizar su sostenibilidad en el tiempo.
Al analizar la capacidad de maniobra del Estado, Cabello recordó que el esquema de sanciones internacionales ha golpeado directamente la renta petrolera, principal fuente de divisas de la nación.
• Caída de ingresos: Según el dirigente, el bloqueo provocó que ingresos que antes ascendían a 100 dólares se redujeran a tan solo 2 o 3 dólares.
• Guerra económica: Denunció que existe una estrategia activa contra la moneda nacional diseñada para destruir el aparato productivo y disparar la inflación.
Apertura petrolera como motor de bienestar
Para revertir esta situación y fortalecer el gasto público, Cabello reiteró que Venezuela mantiene las puertas abiertas a la inversión extranjera, siempre bajo un marco de respeto a la soberanía.
«Que vengan empresas petroleras a Venezuela, bienvenidas, que paguen lo que tengan que pagar y que, aguas abajo, eso beneficie a toda la población», afirmó, vinculando directamente la reactivación de la industria con la mejora progresiva de las condiciones sociales y laborales del país.



