El Gobierno Bolivariano transformó la Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño en el epicentro de la transformación educativa del país. Este lunes, las autoridades presentaron oficialmente la Consulta Nacional para la Calidad Académica Universitaria, una iniciativa ambiciosa que integra las voces de 1.700.000 estudiantes de todo el territorio nacional. El evento marcó el punto de partida para un debate profundo sobre el futuro profesional de la juventud venezolana.
El ministro para la Educación Universitaria, Ricardo Sánchez, lideró el acto inaugural junto a líderes estudiantiles, representantes del sector productivo y rectores de diversas casas de estudio. Durante su intervención, el ministro subrayó que el dinamismo económico de la nación exige una universidad que camine de la mano con la realidad social. Por esta razón, el cronograma de trabajo arranca este 23 de febrero y extiende su fase de recolección de propuestas hasta el próximo 13 de julio.
Más allá de los muros de las aulas, esta consulta busca romper con el aislamiento académico tradicional. Sánchez enfatizó que el proceso prioriza un enfoque territorial donde la teoría universitaria se encuentra directamente con la práctica laboral. En consecuencia, las mesas de trabajo sesionarán en fábricas, campos y centros de producción. Este despliegue garantiza que los sectores estratégicos del país influyan directamente en los planes de estudio, asegurando que los futuros graduados posean las herramientas necesarias para el desarrollo nacional.
Por otra parte, la propuesta central del ministerio plantea una reforma estructural en el sistema de pasantías. La nueva visión sugiere dividir la experiencia laboral en tres etapas diferenciadas a lo largo de la carrera, en lugar de un único periodo final.
Por lo que el nuevo modelo educativo busca que el estudiante mantenga un vínculo ininterrumpido con el aparato productivo. Bajo esta premisa, el ministro Sánchez detalló los tres momentos clave de la formación práctica, pasantía técnica: El estudiante conoce la operación directa en el campo de trabajo, Calificada: El joven profundiza en los procesos de gestión y administración y Profesional: El futuro egresado se enfoca en la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones.
«Llevaremos la misma cantidad de horas, pero en tres momentos de pasantía. Queremos que, durante todo el trayecto académico, ese muchacho esté vinculado al proceso productivo», afirmó el titular de la cartera universitaria.
Finalmente, este esfuerzo colectivo representa un hito en la política pública del país. Al involucrar a casi dos millones de jóvenes, el Estado ratifica su compromiso con una educación moderna, técnica y profundamente humana. El éxito de esta consulta definirá los estándares de excelencia que regirán a las universidades venezolanas durante la próxima década, consolidando un sistema educativo que responde a las necesidades reales del pueblo.



