Las fuerzas federales de seguridad asestaron este domingo el golpe más contundente al narcotráfico en la última década. Durante un operativo estratégico en el municipio de Tapalpa, el Ejército Mexicano y la Guardia Nacional abatieron a Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este suceso ha desencadenado una respuesta violenta inmediata en diversas regiones de México, donde grupos armados ejecutan bloqueos y ataques contra la infraestructura civil.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) confirmó que la operación resultó de una meticulosa labor de inteligencia militar y la colaboración del Centro Nacional de Inteligencia. En el despliegue participaron unidades de Fuerzas Especiales y aeronaves de la Fuerza Aérea, quienes localizaron al objetivo en una zona serrana. Además de neutralizar al líder de la organización, los efectivos capturaron a tres integrantes clave del círculo de seguridad del capo.
Consecuentemente, el impacto del operativo se manifestó con la incautación de un arsenal de guerra. Las autoridades decomisaron vehículos blindados y lanzacohetes con capacidad para derribar aeronaves, lo que evidencia el poder de fuego que sostenía esta estructura criminal en el territorio de México.
Caos y «Código Rojo» en el Occidente
A raíz de la caída de Oseguera Cervantes, células delictivas iniciaron una ofensiva coordinada para desestabilizar el orden público. En Jalisco, el gobernador Pablo Lemus decretó el «Código Rojo» ante la quema de gasolineras, farmacias y vehículos en puntos estratégicos de la zona metropolitana de Guadalajara. Por esta razón, el servicio de transporte público permanece suspendido y las autoridades instan a la población a permanecer en sus hogares para garantizar su integridad.
Por otra parte, la violencia cruzó las fronteras estatales. El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, reportó bloqueos y enfrentamientos en su entidad como una reacción directa a los eventos de Jalisco. Del mismo modo, en los estados de Colima y Nayarit, los gobiernos locales instalaron mesas de seguridad permanente ante la posibilidad de nuevos brotes de insurgencia criminal.
En este sentido, la presidenta Claudia Sheinbaum emitió un mensaje de tranquilidad a la nación. La mandataria validó la actuación de las Fuerzas Armadas y subrayó que existe una coordinación absoluta con los gobernadores para restablecer el orden. Aunque reconoció la gravedad de los bloqueos, Sheinbaum aseguró que el Gabinete de Seguridad mantendrá informada a la ciudadanía de manera constante.
Finalmente, la desaparición de «El Mencho» del escenario delictivo marca un punto de inflexión en la estrategia de seguridad. Mientras las autoridades procesan la evidencia recolectada, el desafío inmediato consiste en contener la fragmentación de los grupos locales. La vigilancia extrema continuará en las carreteras y ciudades principales para proteger a las familias de México ante este reacomodo de fuerzas.



