La Presidenta Encargada de la República, Delcy Rodríguez, presentó el balance detallado sobre la planificación estratégica que sustenta la próxima consulta popular nacional. Según los datos oficiales del Ejecutivo, el 67% de las propuestas aprobadas por los Circuitos Comunales se alinean estrictamente con la Segunda Transformación (2T), un eje denominado «Ciudad Humana para el Buen Vivir».
Este proceso de organización popular permitirá que el próximo 8 de marzo las comunidades validen de forma directa la ejecución de proyectos territoriales de alto impacto. De esta manera, el Gobierno Bolivariano transfiere el poder de decisión al pueblo para que este gestione los recursos destinados a mejorar su entorno inmediato.
En primer lugar, la mandataria confirmó el éxito del despliegue técnico durante una jornada de inspección en la Comuna Guaicaipuro Bicentenario, ubicada en el eje Caracas- La Guaira, donde destacó que la digitalización masiva de propuestas a nivel nacional demuestra la eficiencia de las nuevas herramientas de participación ciudadana. Hasta la fecha, la Sala Nacional del Sistema de Gobierno Popular registra satisfactoriamente más de 36.000 proyectos cargados en la plataforma. Este volumen de participación refleja la confianza de los circuitos comunales en el sistema tecnológico que centraliza y organiza las demandas históricas de los sectores populares.
Además, la robustez de esta plataforma garantiza que cada voz cuente en la preparación de la consulta nacional programada para el primer trimestre del año 2026. Por consiguiente, el Estado venezolano asegura una transparencia total en la selección de las obras que recibirán financiamiento directo. La Presidenta (E) subrayó que este registro no es solo una lista de deseos, sino una hoja de ruta concreta para la inversión pública que responde a un diagnóstico real realizado por los propios vecinos en sus asambleas de base.
Prioridades de la inversión: Servicios y Economía
Por otro lado, el análisis de los datos revela que la mayoría de los proyectos (el 67%) se concentran en el eje de «Ciudad Humana». Esta priorización busca rehabilitar urgentemente los servicios públicos críticos como el suministro de agua, la red eléctrica, la iluminación pública, la vialidad y la vivienda. Rodríguez reconoció que estos sectores sufrieron el mayor deterioro debido al impacto del bloqueo económico sobre la infraestructura nacional. Por esta razón, la inversión del 8M se enfocará en devolver la calidad de vida a las zonas más vulnerables del país a través de la autogestión comunitaria.
Asimismo, el 33% restante de la cartera de proyectos se orientará hacia la transformación económica y la diversificación productiva. La Presidenta precisó que las comunidades y los barrios deben integrarse activamente en la creación de nuevas fuentes de riqueza local. Según su visión, estas acciones constituyen la fase preparatoria definitiva para consolidar un modelo de gestión donde el pueblo no solo consume, sino que también produce. Esta diversificación económica representa un pilar fundamental de las 7 Transformaciones (7T) contempladas en el Plan de la Patria para el ciclo 2024-2030.
En conclusión, este mecanismo institucionaliza la toma de decisiones popular como la base del desarrollo nacional. El objetivo central de la gestión territorial actual reside en elevar las capacidades de autogobierno de las comunidades organizadas. Al consolidar la planificación directa como el eje motor del Estado, Venezuela avanza hacia una estructura política más participativa y menos burocrática.
Finalmente, la movilización de toda la maquinaria comunal garantiza el éxito de esta nueva consulta que promete sanar las heridas de la guerra económica. El Ejecutivo Nacional reitera su compromiso de financiar cada proyecto aprobado, asegurando que la soberanía popular se transforme en obras tangibles para el bienestar de toda la sociedad.



