En el marco de una intensa agenda de trabajo desplegada en el estado Bolívar, la Presidenta (E) de la República, Delcy Rodríguez, fijó una postura firme y esperanzadora sobre el panorama político actual. Durante su intervención, la mandataria aseguró que la Revolución Bolivariana extiende, una vez más, su mano para fortalecer la convivencia democrática, la paz y la reconciliación nacional. En este contexto, destacó la relevancia estratégica que posee la nueva Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, la cual representa un paso decisivo hacia la estabilidad institucional del país.
Rodríguez enfatizó que cualquier proceso de pacificación requiere, de manera obligatoria, un compromiso bilateral. Según sus palabras, el Estado venezolano mantiene una voluntad inquebrantable de diálogo; sin embargo, aclaró que «la reconciliación debe ser a dos partes». Por consiguiente, la Mandataria instó a todos los sectores políticos a entender que la paz no es un acto unilateral, sino una construcción colectiva que demanda madurez y honestidad de todos los actores involucrados.
En relación con la actividad legislativa, la Presidenta encargada celebró el avance del proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática que actualmente procesa el Parlamento nacional. Rodríguez manifestó su satisfacción tras observar los debates iniciales en la Asamblea, calificándolos como un ejercicio de respeto y civismo.
“Vi hoy las discusiones para aprobar en primera instancia la Ley de Amnistía por la Paz y la Reconciliación. Y las discusiones, me complace saber, que han sido de altura”, subrayó con contundencia, valorando el tono profesional con el que los diputados abordaron el texto legal.
Además de reconocer el trabajo parlamentario, la jefa de Estado interina aprovechó la oportunidad para enviar un mensaje directo a los partidos de oposición. En su discurso, exhortó a las fuerzas políticas contrarias a no desaprovechar este momento histórico de apertura. “No pierdan esta oportunidad, les estamos extendiendo la mano y nosotros esperamos que, con madurez política, sepamos afrontar este nuevo desafío”, sentenció Rodríguez, dejando claro que el éxito de este instrumento jurídico depende del reconocimiento mutuo.
Posteriormente, la Presidenta encargada vinculó estos esfuerzos de reconciliación con la necesidad de preservar la soberanía frente a presiones externas. Asimismo, reafirmó que el bienestar del pueblo venezolano debe estar por encima de cualquier interés partidista o individual. Para la mandataria, el proyecto legislativo no solo busca resolver tensiones políticas, sino también blindar la paz social necesaria para el crecimiento económico de la región de Guayana y de toda la nación.
Por otro lado, Rodríguez hizo un llamado a la unidad nacional para proyectar la fortaleza de Venezuela ante la comunidad internacional. En sus palabras de cierre, instó a todos los ciudadanos a trabajar juntos para que “la voz de Venezuela brille por siempre, por el futuro, por la esperanza de nuestro pueblo, y que sea una Venezuela libre, soberana e independiente”. En definitiva, el Gobierno nacional espera que la aprobación final de esta Ley marque el inicio de una era de entendimiento profundo y estabilidad duradera.



