En un movimiento estratégico para blindar la soberanía económica del país, la Presidenta (E) de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó oficialmente el Plan de Sustitución Estratégica de importaciones. Durante el Gran Encuentro Nacional de la Economía Comunal, la mandataria explicó que esta iniciativa busca transformar el modelo productivo mediante el fortalecimiento de la industria nacional. El proyecto prioriza la siembra y procesamiento de cinco rubros fundamentales para la dieta del venezolano: maíz, arroz, café, soya y leguminosas.
La Jefa de Estado encargada vinculó esta política directamente con las metas de desarrollo fijadas para el ciclo actual. En su discurso, Rodríguez enfatizó que el Ejecutivo diseñó esta hoja de ruta durante el pasado mes de diciembre bajo las directrices del presidente Nicolás Maduro. En primer lugar, la mandataria calificó este esfuerzo como el «Reto Admirable 2026», un programa que coloca la autonomía productiva en el centro de la agenda pública.
Por consiguiente, el Gobierno Bolivariano busca eliminar la dependencia de los mercados extranjeros. Rodríguez señaló que el país posee las condiciones climáticas y la fuerza laboral necesaria para abastecer el consumo interno. Asimismo, destacó que esta transición no solo protege las divisas del Estado, sino que también dinamiza la economía comunal al otorgar un rol protagónico a los pequeños y medianos productores del campo. De este modo, la estrategia de sustitución de importaciones se convierte en la columna vertebral de la estabilidad financiera para el presente año.
Prioridades de la canasta alimentaria
La ejecución del plan sigue un orden jerárquico basado en el impacto social de cada producto. Específicamente, la Presidenta (E) detalló que el maíz amarillo encabeza la lista de prioridades debido a su importancia en la elaboración de harinas y alimentos balanceados para animales. Posteriormente, el programa abordará la producción de arroz y café, rubros con una larga tradición de cultivo en el territorio nacional que requieren un impulso tecnológico y financiero.
Además, el plan contempla una inversión significativa en el sector de la soya y las leguminosas, con un énfasis particular en las caraotas negras. La Mandataria subrayó que estos alimentos constituyen la base proteica de las familias venezolanas. Por otra parte, el Ministerio de Agricultura trabajará de la mano con las comunas para garantizar que las semillas y los insumos lleguen directamente a las unidades de producción más remotas, asegurando una distribución equitativa de los recursos.
Para finalizar, la Jefa de Estado encargada reafirmó el compromiso del Ejecutivo con la protección del poder adquisitivo. En resumen, el Gobierno Nacional proyecta que este incremento en la producción interna estabilizará los precios en los anaqueles y reducirá la vulnerabilidad ante choques externos. De igual importancia, el Reto Admirable 2026 pretende consolidar un sistema donde el pueblo produzca lo que consume, elevando los estándares de calidad y eficiencia en toda la cadena de suministro.
Finalmente, la Presidenta (E) reiteró que esta política de Estado atiende las necesidades más urgentes de la ciudadanía. El éxito de este despliegue técnico y humano determinará la robustez de la seguridad alimentaria en los próximos meses. Con estas acciones, Venezuela avanza con paso firme hacia la reducción definitiva de las importaciones, garantizando que los alimentos esenciales lleguen a la mesa de cada hogar mediante el esfuerzo soberano de los trabajadores del campo.



