El vicepresidente sectorial de Planificación, Ricardo Menéndez, señaló que desde 2013 la extrema derecha venezolana con apoyo de los Estados Unidos, intenta a través de múltiples acciones socavar la integridad y unidad de Venezuela.
Menéndez afirmó que los ataques de las últimas semanas son parte de una estrategia sistemática impulsada por el Gobierno de Donald Trump para desestabilizar al país.
En este sentido, recordó que, en 2014 y 2015 Venezuela vivió los episodios más críticos cuando la ultraderecha intentó generar conflictos internos y campañas de desprestigio internacional, con el objetivo de desestabilizar al Gobierno nacional.
“Sin duda estas acciones buscaban debilitar la cohesión nacional y afectar la percepción global de Venezuela”, destacó el vicepresidente sectorial durante la jornada de talleres formativos realizados en Caracas.
Manipulación
Por su parte, el ministro de Políticas Antibloqueo, William Castillo, aseguró que la derecha venezolana siempre ha usado como herramienta de manipulación a los migrantes.
“Construyeron una industria ilícita basada en la trata de personas y la explotación de migrantes, engañándolos con promesas falsas de oportunidades en el extranjero”, dijo Castillo.
Asimismo, destacó que gracias a los ataques y sanciones la calidad de vida de los venezolanos se ha visto afectada, por lo que muchos de ellos ve como opción la migración. “Sin estas medidas coercitivas la realidad del país sería otra”, comentó.
Tanto Menéndez como Castillo coincidieron en que es necesario fortalecer la unidad nacional para superar las agresiones externas. Por lo que afirmaron que el compromiso del Gobierno revolucionario siempre ha sido el mismo, proteger a su pueblo y contrarrestar las campañas de desinformación.