Unos tres mil flamencos rosados del Caribe (conocidos localmente como togogos) han iniciado este mes de abril, su ritual de cortejo en la Ciénaga de Los Olivitos. Así lo informó el doctor Lermith Torres, educador, observador de aves y dirigente del Grupo Ambientalista Mangle.
La observación se realizó durante una visita guiada, autorizada por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo (MINEC), bajo la supervisión del Grupo Mangle y personal del ente ministerial.
Un santuario de reproducción
Este despliegue de cortejo es la fase previa a la reproducción y se lleva a cabo muy cerca de la zona de nidación de la especie, cuyo nombre científico es Phoenicopterus ruber.
Al respecto, el médico y ambientalista Elio Ríos Serrano, presidente del Grupo Amigos del Bosque y vicepresidente de NATURAZUL, destacó la importancia legal del área:
«La Laguna de Los Olivitos es una zona protegida por el Convenio de Ramsar (Tratado Internacional para la Conservación de Humedales), lo cual ha permitido que la población de togogos consolide su presencia en el estado».


El Dr. Torres explicó que los flamencos son aves altamente sociales que viven en colonias numerosas. En esta oportunidad, se contabilizaron más de tres mil individuos participando en el proceso.
Las ventajas de vivir juntos
Estas grandes concentraciones, explicó Ríos, cumplen varias funciones vitales:
Defensa: Protección colectiva frente a depredadores.
Alimentación: Al caminar en grupo, remueven el fondo lacustre para filtrar su alimento.
Reproducción: Facilita la sincronización para la nidificación y la cría de los polluelos.
Con versión de Rosa Ríos Serrano
Fotos: Lermit Torres
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