por: Alberto Platania

Anoche fue la entrega de los Oscars y muchos se despertaron con la sorpresa de que Parasite era la gran vencedora. La primera película internacional, de no habla inglesa, extranjera o como le quieran llamar, que gana la categoría a Mejor Película. Algo que ni Z, del gran Costa-Gavras había podido lograr, un hito que el año pasado todos pensaban que Roma rompería, pero no, La Academia pospondría eso un año más.

Ahora bien, ¿qué significa que una película como Parasite gane en los Oscars? En primer lugar, es un avance para el cine producido fuera de Hollywood y la ruptura de fronteras idiomáticas (algo que el Director de la cinta comentó en uno de sus discursos cuando ganó el Golden Globe). Por otro lado, el premio a la diversidad, pero no solo por premiar la diversidad en sí, como especie de recompensa por los años en los que no nominan a nadie distinto al establishment hollywoodense, sino a la calidad real que hay en el contenido que se nomina.

Muchos cambios, pero ¿aún no es suficiente?

Esta entrega tuvo cambios, el citado anteriormente es uno, el cambio del nombre de la categoría de Película de habla no inglesa a Película Internacional y que se amplíe la categoría de Maquillaje y peluquería de tres a cinco nominados, por dar ejemplos.

Sin embargo, el clima en algunas personas es que los Oscars siguen manteniendo su línea de nominar siempre a los mismos actores/actrices, directores, técnicos, etc, y dar muy poco espacio a la diversidad.

Este año, además de Parasite, no hubo mayor diversidad en las categorías grandes, incluso hubo actrices que se quejaron de la no inclusión de Greta Gerwig, Directora de Mujercitas, en la categoría de Mejor Director. Sin embargo, sí que hubo diversidad en las categorías de cortometraje animado, live-action y documental. Lo mismo en la categoría de documental, maquillaje y peluquería, diseño de producción y obviamente en película internacional.

Ahora, lo que deberíamos preguntarnos es ¿qué es lo que se necesita para ser nominado y ganar un Oscar? ¿realmente ser blanco, heterosexual y estadounidense es un requisito? Y no necesariamente, lo que realmente se necesita para ser nominado y ganar un Oscar es en parte un gran equipo de relaciones públicas.

Por ejemplo, para que Disney y Pixar puedan ser nominados año tras año, no les basta solo con hacer buenas películas animadas, también tienen que hacer lobby con ellas y para eso tienen todo un modo de trabajo que los lleva a ganar siempre. Y eso a veces significa hacer películas que se sabe que a la Academia les va a gustar y van a votar por ella automáticamente.

Porque sí, hay películas que se hacen con el simple interés de ganar Oscars, es una fórmula. Sino vean 1917, una película fantástica sí, pero que está producida para estas temporadas. No es una sorpresa, lo mismo pasa con las demás nominadas, incluso las fechas en las que se estrenan juegan un papel importante para lograr ser nominadas o consideradas.

Muchas veces, por estas razones vemos siempre a los mismos nominados, año tras año o quizá un año sí y un año no, pero hay un clima como de que van las mismas personas. Y para dejar más claro el punto de la fórmula para ser nominado y ganar, la actriz Renée Zellweger tuvo desaparecida unos seis años, reapareció con Judy y arrasó en todo lo que fue nominada. No solo porque hace un gran papel en la película, el premio es totalmente merecido, sino también porque ese tipo de roles son los que les gusta premiar a la Academia.

Incluso, no me sorprendería que las nominaciones de Mujercitas fuesen por el mismo camino del lobby, porque algo es cierto, Greta Gerwig y su esposo, Noah Baumbach se han convertido en los últimos diez años en unos pesos pesados de la industria hollywoodense. Aunque igual es una película muy lograda, con actores grandiosos, un diseño de producción bien logrado y un vestuario que se lleva con creces el Oscar, pero esto no la hace merecedora de mayores premios porque le juega en contra, ser la novena adaptación de la novela de Louisa May Alcott.

En el caso de Baumbach, pasa lo mismo, su película Marriage Story es una relectura posmoderna de clásicos ganadores del Oscar a Mejor Película como Kramer vs Kramer, pero sin la chispa de ésta y a pesar de lograr la nominación, la Academia no le dio más que el premio por Mejor actriz de reparto a Laura Dern.

Sin embargo, vean los patrones, lo mismo pasa con 1917 que es la enésima película bélica nominada al Oscar. Una película impresionante a nivel narrativo y técnico, pero a la que justamente lo bélico le juega en contra por ser una más del paquete.

Quizá las que rompían el molde eran Joker y Parasite y al final, fue esta última la que terminó venciendo a todos y todo. Pero que quede clara otra cosa, Bong Joon Ho, Director de Parasite, no es un realizador desconocido para la industria hollywoodense, de hecho, tiene en su haber varias cintas financiadas y producidas por Netflix (Okja) o estudios estadounidenses (Snowpiercer).

Así que, en parte, él tenía el camino abonado para alguna vez ganar el Oscar, aunque tampoco hay que negar que, de todas, todas, Parasite era la película que merecía los premios en los que estaba nominada y así finalmente fue.

Alberto Platania

Cineasta venezolano y crítico cinematográfico

aplanoycontraplano.wordpress.com
@platanialberto

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