A propósito del acontecer político y de la arremetida institucional que se desató en El Salvador este domingo, tras la militarización del parlamento, instruida por el presidente de ese país, Nayib Bukele, la prensa internacional puso en cuestión su lenguaje informativo.

Vea aquí el contraste de la información cuando se refieren a Venezuela y cuando lo hacen sobre El Salvador:

  ↔

En la misma línea narrativa y editorial, agencias españolas de noticias subrayaron una ”militarización” en Venezuela, pero lo cierto es que la fuerza militar venezolana, custodiaba el parlamento debido a la convocatoria violenta por parte de sectores de oposición y las arremetidas previas contra el orden público. Las fuerzas armadas y policiales venezolanas no ingresaron en ninguna oportunidad al hemiciclo, ni en el 2019, ni en lo que va de 2020.

ABC, por ejemplo, evade en su titular que Bukele sí mandó a la fuerza militar a tomar el parlamento, como un gesto de presión a los diputados que no dieron el visto bueno ni la aprobación a un préstamo millonario para ”fortalecer la seguridad nacional”.

NTN24, medio colombiano, también aseguró que la Asamblea Nacional de Venezuela fue tomada en mayo 2019 por la ”policía de Maduro” por un presunto artefacto explosivo en el lugar, pero eludió que ni Maduro ni su Gobierno habían atentado contra la funcionalidad del legislativo.

A la derecha, NTN24 indica solo ”una tensión entre presidente Bukele y Congreso por préstamo para seguridad nacional”, dejando en muy bajo perfil la militarización mandada por el presidente salvadoreño que atentó contra la democracia y el ejercicio legislativo de los diputados, presionando la aprobación del crédito deseado.

  ↔


Por último, pero relevante, El Comercio de Ecuador, dio voz el 10 de enero a la condena de la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre el supuesto ”uso de la fuerza” por parte del gobierno venezolano en el Parlamento, pero, que nada te sorprenda porque en esta ocasión sobre lo ocurrido en El Salvador, Luis Almagro le dio el visto bueno y saludó el accionar de Bukele, pese a las incontables denuncias de ”Golpe de Estado” y violación al Estado de Derecho, así como rompimiento del hilo constitucional.

  

Todo indica que para cierta prensa, la inexistente militarización del parlamento venezolano supuestamente enviada por Maduro, era un hecho y un abuso de poder, pero la verdadera toma militar del interior del edificio legislativo en El Salvador que buscaba ejercer presión sobre una decisión y, en irrespeto a la institucionalidad del país centroamericano, lo calificaron como una necesidad para combatir las pandillas violentas.

Por esta razón, usuarios y políticos en las redes se quejaron del tratamiento de la información por parte de la mediática salvadoreña e internacional:

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here