A las tres de la tarde del 28 de enero de 1897, los espectadores agolpaban el aforo del Teatro Baralt, en Maracaibo. Las sillas estaban ocupadas a totalidad, los pasillos repletos de gente de pie, y en el ambiente un gran interés. No era para menos, aquel día quedaría inscrito en la historia del país, pues tenía lugar la primera proyección cinematográfica de las dos cintas producidas en Venezuela.

Los cortometrajes “Muchachas bañándose en la Laguna de Maracaibo” y “Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa”, de Manuel Trujillo Durán, eran las películas escogidas para esculpir la historia.

Manuel Trujillo Durán era un fotógrafo zuliano y el primer técnico de cine en la región, con su hermano Guillermo Trujillo Durán y su socio Adolfo Carrizo fundó un taller de fotograbado en 1896 en la calle Venezuela, donde tenía su salón fotográfico “El rayo de luz”, que les sirvió para la edición de la revista homónima en 1897.
Funda el periódico Gutenberg, donde publica avisos para promocionar sus servicios gráficos. Sus trabajos fotográficos fueron reproducidos en las revistas El Zulia Ilustrado de Maracaibo y El Cojo Ilustrado de Caracas. Los hermanos importaron el primer vitascopio a Maracaibo, con el cual se hicieron las primeras exhibiciones cinematográficas en el país, el 10 y 11 de julio de 1896 en el Teatro Baralt de Maracaibo.

 

Ambas producciones fueron en blanco y negro y no sonoras, estos títulos marcaron el inicio de una trayectoria fílmica, que a través del tiempo ha obtenido reconocimiento internacional. Con la llegada de la Revolución Bolivariana impulsada por el Comandante Hugo Chávez, se fortaleció la producción cinematográfica nacional a partir de la financiación y producción de obras cinematográficas nacionales.

En 2007 se creó el complejo la Villa del Cine, para impulsar el estudio cinematográfico y la creación de nuevas producciones, además se fortalecieron instituciones culturales del Estado, entre ellas el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (Cnac), que ha invertido en producciones nacionales y ha atraído espectadores a las salas de cine. Los esfuerzos realizados no solo se han traducido en realizar películas, también en masificar las programaciones de actividades de cine itinerante, cine guerrillero, cine comunal, así como la rehabilitación de espacios y la creación de salas nuevas.

En 2014 se llevó a cabo el primer Festival de Cine Internacional en el país, el cual contó con la participación de 33 países integrantes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) y Puerto Rico como país invitado. Según estudios del CNAC desde 2011, la cifra de espectadores ha aumentado de 1 millón 350 mil personas a 4 millones 500 mil personas en 2014 y 25 producciones estrenadas.

La función esencial del cine es ser arte, pero también entretener. En esa primera faceta, la artística, el séptimo arte sensibiliza al espectador ante la belleza y lo ayuda a reconocerse como parte de una comunidad. Cuando la pantalla grande puede cumplir con esta labor social se logra algo maravilloso. El cine permite la reunión de personas de distintos estratos sociales en un mismo lugar. Esto ayuda al público a identificarse como colectivo y a generar catarsis frente a los hechos que han marcado su historia.


Gracias a la Revolución, un nuevo cine tiene la posibilidad de ser exhibido. Venezuela está hoy entre las naciones con mayor cantidad de películas producidas por año. Enhorabuena cine venezolano. Hugo Chávez pensó en ustedes también.


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