El 23 de Enero de 1958 es recordado por los venezolanos como la caída del régimen dictatorial del General Marcos Pérez Jiménez, personaje amado y odiado por muchos; su gobierno marcado por la fuerte inversión en obras públicas como hospitales, autopistas y edificios que ayudaron a Venezuela a desarrollarse, también fue caracterizado por la ilegalización de los partidos Acción Democrática y el Partido Comunista de Venezuela. Pérez Jiménez también conocido por su premisa ideológica de “Nuevo Ideal Nacional”, una mezcla de ideologías derechistas, socialistas, liberales, entre otras, cuya principal arma de coerción fue la represión encabezada por la policía secreta conocida como “Seguridad Nacional” que asesinó, desapareció, torturó y persiguió a líderes políticos, estudiantiles y sindicales.

Los hechos

30 de noviembre de 1952: Jóvito Villalba y Mario Briceño Iragorry con su partido Unión Republicana Democrática (URD) se perfilaban como ganadores de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente, por lo que Pérez Jiménez y su partido Frente Electoral Independiente (FEI) trunca la realización de la misma.

2 de diciembre 1952: Pérez Jiménez llegó al poder en sustitución de Germán Suárez Flamerich, Su nombramiento fue ratificado por la Asamblea Nacional Constituyente.

1952-1957: La Dictadura se mantuvo en relativa “Calma” debido a la represión y la ilegalización de partidos políticos, supresión de derechos civiles, entre otras, sin embargo se llevaron a cabo algunos intentos de sublevaciones civiles y militares.

15 de diciembre 1957: Se realiza un plebiscito para que los venezolanos decidieran si continuaba o no en el poder, Pérez Jiménez; quien “gana” dichas elecciones, que para los partidos políticos eran fraudulentas, acelerando así el descontento civil y militar.

1° de enero de 1958: El Coronel Hugo Trejo y otros militares se alzaron en Caracas y Maracay, lo que originó una respuesta rápida de Pérez Jiménez quien apresó a unos 400 militares y civiles quienes salieron a las calles a apoyar la intentona, este hecho evidenció la ruptura del mando a lo interno de las Fuerzas Armadas y apresuró los movimientos populares que venían creciendo.

21 de enero de 1958: Se desarrolla la huelga de la prensa nacional, la cual originó un paro de transportistas, estudiantes y sindicatos, que facilitó las cosas para que los dirigentes de los partidos políticos encabezaran las luchas en la calle, teniendo como principal líder al periodista revolucionario, Fabricio Ojeda.

22 de enero de 1958: El alto mando militar le solicita la renuncia a Pérez Jiménez, lo que obligó al dictador a huir del país, la madrugada del 23 de enero en el avión presidencial llamado “La Vaca Sagrada”, quien lo llevó hasta República Dominicana, donde lo recibiría el también dictador Rafael Leónidas Trujillo, tiempo después fue recibido por el también dictador y genocida Francisco Franco en España, donde murió en el año 2001.

23 de enero de 1958: Al conocerse la salida del poder del dictador, los movimientos populares tomaron las sedes de gobierno, entre las que se encontraban el periódico el Heraldo y la Seguridad Nacional, también se agolparon en las inmediaciones del palacio de Miraflores; allí se encontraban los jefes militares y comenzaron a llegar distintos dirigentes de los partidos políticos; desde ese sitio los movimientos populares exigían la realización de elecciones democráticas y la salida de la junta transitoria de gobierno de militares y personeros ligados a la dictadura depuesta.

Expectativa vs realidad

Todos estos acontecimientos fueron encabezados principalmente por los movimientos populares, quienes siempre se mantuvieron movilizados contra la dictadura, mientras los principales dirigentes de los partidos estaban en el exilio, los cuales pudieron volver al país luego del 23 de enero.

El 23 de Enero es una fecha para recordar, no sólo el derrocamiento de una cruenta dictadura, sino que también debe ser recordado como el día en el que se traicionó las esperanzas de un pueblo que esperaba un gobierno realmente democrático, que combatiera la corrupción, que se encargara de los asuntos nacionales, especialmente el rescate de la renta petrolera que por su puesto beneficiara a los más pobres.

Todas estas esperanzas y expectativas murieron con la firma del “Pacto de Punto Fijo”, donde tres partidos decidieron alternarse en el poder, ilegalizar al Partido Comunista de Venezuela y asumir posteriormente el bipartidismo al excluir a URD; originando con esto 40 años de “Democracia Representativa”.

Los partidos hegemónicos (AD y COPEI) se alternaron en el poder desarrollando políticas neoliberales que económica y políticamente afectaban directamente al pueblo más humilde, entregaron las riquezas petroleras a las transnacionales estadounidenses y pretendieron aplicar las recetas nefastas del Fondo Monetario Internacional, lo que se tradujo en el estallido social denominado “Caracazo” en 1989, alzamiento militar de 1992, el triunfo de Rafael Caldera para terminar de desmontar el pacto y la llegada al poder en 1998 del Comandante Hugo Chávez.

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