La ciudad de Bogotá fue escenario de la TRIGÉSIMA REUNIÓN DE CONSULTA DE MINISTROS DE RELACIONES EXTERIORES para analizar lo que llamaron LA CRISIS EN LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA Y SUS IMPACTOS DESESTABILIZADORES PARA EL HEMISFERIO”, en dicha reunión los cancilleres actuaron como “ÓRGANO DE CONSULTA EN APLICACIÓN DEL TRATADO IN  TERAMERICANO DE ASISTENCIA RECÍPROCA (TIAR)” por lo que a continuación analizaremos paso a paso de que se trató el acuerdo aprobado con la abstención de Panamá:

Comienzan con una serie de justificaciones para la aprobación del tratado, cabe resaltar, de entrada, que Venezuela no es parte de dicho tratado desde 2012 cuando todos los países del ALBA decidieron salirse, el acuerdo en principio dice que; “…la crisis política, económica y social en la República Bolivariana de Venezuela representa una amenaza para el mantenimiento de la paz y la seguridad del Continente, en los términos del artículo 6 del TIAR”. Cuando nos vamos al tratado en su artículo señalado establese en resumen que:

 “…Si la inviolabilidad o la integridad del territorio o la soberanía o la independencia política de cualquier Estado Americano fueren afectadas por una agresión que no sea ataque armado, o por un conflicto extra continental o intracontinental… el Órgano de Consulta se reunirá inmediatamente, a  fin de acordar las medidas que en caso de agresión se deben tomar en ayuda del agredido o en todo caso las que convenga tomar para la defensa común y para el mantenimiento de la paz y la seguridad del Continente.”

 

Entonces nos preguntamos ¿Cuál es la amezada a la integridad del continente que representa Venezuela?, Pues creemos que la influencia que mantiene la Revolución Bolivariana en los pueblos de nuestra américa es fundamentalmente el problema al que el imperialismo no ha podido dar frente y es por esto (y por su puesto las riquezas energéticas) que nos ven como una amenaza.

Continúan; “…su preocupación con los indicios de participación de personas vinculadas al régimen de Nicolás Maduro en hechos violentos en el marco de manifestaciones populares legítimas en algunos países de la región”. Acusando al gobierno (de Maduro)  y sus principales voceros de estar detrás de las protestas encabezadas por los movimientos sociales en países como Colombia, Bolivia, Chile, Ecuador, entre otros. Dicha acusación es fundamental para comprender el por qué las distintas instancias internacionales no han querido manifestarse en contra de la represión de estos gobiernos hacia su propio pueblo.

Luego señalan la publicación y exhortò a los gobiernos miembros del tratado de investigar y tomar distintas medidas sancionatorias a personas que son parte del gobierno nacional; “…Activar los mecanismos de cooperación… en materia de inteligencia financiera… sobre la base de la lista inicial anexa, de personas asociadas al régimen de Nicolás Maduro”

A pesar de no haber consenso referente al siguiente punto, en el que Panamá manifestó desacuerdo diciendo que se “crea un precedente peligroso en materia de derechos humanos” se aprobó lo siguiente; “Instruir a las autoridades competentes que apliquen, de conformidad con las legislaciones nacionales y las obligaciones internacionales correspondientes, medidas de restricción de ingreso y tránsito en los territorios de los Estados Partes del TIAR…” violentando cualquier convenio y tratado internacional y violando los derechos humanos de las personas señaladas en la “Lista anexa” dejando abierto, incluso, la incorporación de nuevas personas en la misma.

En el siguiente punto acordaron “Renovar la instrucción a los Representantes Permanentes ante la OEA de los Estados Partes del TIAR… evalúen la formulación de recomendaciones adicionales, contempladas en el artículo 8 del TIAR” pues bien, veamos detalladamente que reza dicho artículo y lo peligroso del asunto para Venezuela;

“… las medidas que el Órgano de Consulta acuerde comprenderán una o más de las siguientes: el retiro de los jefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas, y el empleo de la fuerza armada”

 

Pues bien, ya muchas de las medidas arriba señaladas se han tomado contra el gobierno y pueblo de Venezuela, sin embargo, existen algunas como la interrupción de las comunicaciones marítimas, terrestres y aéreas que pudiera ser, de tomarse, una declaración de Guerra de los países.

Finalmente el comunicado culmina con un pie de página, el cual no es más que la posición de Panamá en desacuerdo con algunos aspectos señalados en el comunicado, cabe resaltar que dicha convocatoria fue dirigida a Cancilleres, sin embargo en la nota de prensa que se puede encontrar en la página web de la OEA señala que solo asistieron 6 cancilleres de: Bahamas, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Haití y Perú mientras que 9 países; Argentina, Brasil, Chile, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana y USA enviaron a terceros, sub secretarios o representantes de gobiernos, mientras que por Venezuela asistió Julio Borges como “Comisionado para las Relaciones Exteriores” del gobierno autoproclamado de Juan Guaidó.

Si bien es cierto, las expectativas creadas por la derecha venezolana era la intervención militar de fuerzas extranjeras a Venezuela no fue aprobada y básicamente se ratificaron las medidas sancionatorias alentado un precedente muy peligroso en la región, puesto que cualquier tipo de diferencia y problemas internos en cualquier país miembro del TIAR que sean catalogados como “Peligrosos para la Región” pudieran invocar dichas intervenciones en asuntos internos.

 

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