La cantidad de epítetos de odio por parte de voceros y dirigentes opositores es tal, que no solo el pueblo venezolano y sus líderes lo reciben, sino que también se desbordan hacia ellos mismos, dejando en evidencia que la falta de sensatez, es igual a estar sin liderazgo, a estar sin cabeza.

DEJA UN COMENTARIO

Please enter your comment!
Please enter your name here