Los sucesos del año 2002 marcaron un antes y un después en la forma de ejercer la política en Venezuela, sobre todo en el sector oposicionista de derecha que mostró desde ese momento y ante la imposibilidad de vencer vía electoral al Chavismo,  una fuerte inclinación al uso de métodos paramilitares y parapolíticos en sus intentos por retomar el poder. Destacando por su nivel de organicidad e impacto, las siguientes acciones frustradas:

  • Finca Daktari.

9 de mayo de 2004. En vísperas del referéndum que reafirmaría al presidente Chávez como jefe de Estado, se desmantela un plan de magnicidio a tres dias de su ejecución; la operación tenía 3 objetivos centrales: asesinar al presidente Chávez, asaltar el Palacio de Miraflores e irrumpir en los depósitos de armas ubicados en el Comando Regional Nº 5 de la Guardia Nacional y la base aérea de La Carlota. Dicho plan contaba con apoyo financiero del gobierno de Estados Unidos y Colombia; dirigió a más de 150 paramilitares colombianos, que se encontraban en la finca Daktari, propiedad de Robert Alonzo, ubicada en el este de la ciudad de caracas.

  • La Salida

23 de enero de 2014. Leopoldo López, Antonio Ledezma y María Corina Machado, líderes de la derecha venezolana, convocan un plan que pretendía derrocar al presidente constitucional Nicolás Maduro. Incitaron a la violencia en las calles (Guarimbas) por mas de 3 meses, luego que el partido Socialista Unido de Venezuela ganara las elecciones municipales del 8 de diciembre de 2013. Dicha operación dejó un saldo de 44 venezolanos muertos, 878 lesionados y más de 10 mil millones de dólares de pérdidas por daños materiales, además de propiciar acciones contra los derechos fundamentales de todos los ciudadanos (Libre tránsito, acceso a la salud, educción y al trabajo).

  • Alistamiento militar de Jóvenes Opositores.

04 de Septiembre de 2014. Son deportados por las autoridades migratorias colombianas y entregados al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, los jóvenes Gabriel Valles y Lorent Saleh, luego que se comprobara que los dirigentes de voluntad popular entraron al país como estudiantes y que estarían realizando actividades proselitistas y de adiestramiento militar no autorizadas; entrenamiento que sería usado para cometer actos terroristas contra el pueblo y el Estado venezolano, en lo denominarían “Operación Libertad” (Nombre de la ONG que preside Saleh desde 2011)

  • Operación David

28 de junio de 2018, en complicidad con dirigentes de oposición, militares retirados y oficiales del Cuerpo de investigaciones científicas penales y criminalísticas (CICPC), comandados por Oscar Pérez y Juan  Carlos Caguaniparo; inicia la primera fase de este plan, con el ataque aéreo contra el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), seguido por el asalto  al Fuerte Paramacay el 6 de agosto, cuyo objetivo fue el robo de armas de guerra que luego fueron recuperadas en un procedimiento que dio con la captura de los autores materiales del hecho. El tercer paso de la Operación David suponía el rescate del general Raúl Baduel, exministro de defensa condenado por cargos de abuso de poder y corrupción. Por último, un asalto al Palacio Presidencial.

  • Magnicidio frustrado

4 de agosto de 2018, Durante la alocución del Nicolás Maduro en la avenida Bolívar de Caracas, drones cargados con explosivos detonaron cerca del mandatario en un fracasado intento de asesinato. Acción que develó una red de conspiración entre Caracas, Miami y Bogotá, que captaba jóvenes en las guarimbas para entrenarlos en prácticas terroristas, ratificando la presencia de grupos paramilitares de extrema derecha, trasladados desde Colombia con fines políticos y económicos, donde figuran como operadores los dirigentes opositores Julio Borges (Prófugo) y Juan Requesens (Detenido).

Este ejercicio de memoria resulta necesario, sobre todo cuando pretenden alzar banderas “demócratas” en medio de una nueva embestida para hacerse del poder político a la fuerza. Razón que nos lleva a tratar el reciente accionar de la derecha, como parte de las operaciones terroristas que ya están acostumbrados a realizar y a las que han incorporado nuevos y macabros elementos que lejos de acercarlos al poder, impactan negativamente en la vida y cotidianidad del pueblo.

 

  • Operación Libertad

10 de enero de 2019. Aunque su mediatización se da con la llegada de Juan Guiadó a la escena, desde 2018 se iniciaban los preparativos para la misma, por un lado con el desconocimiento de las elecciones (20 de mayo de 2018) en la que millones de venezolanos ejercieron su derecho al voto y otorgaron la presidencia a Nicolás Maduro; y por otro lado con los Lobbys de los dirigentes de derecha que promovieron la guerra económica contra el pueblo de Venezuela.

¿Que incluye la operación libertad?

  • Desconocimiento de la institucionalidad venezolana.
  • Presiones internacionales (políticas y financieras) .
  • Sabotaje a los servicios públicos (Electricidad, agua y transporte).
  • Falsos positivos (Militares desertores).

¿Que busca?

  • Generar un clima de inestabilidad.
  • Fracturar y disminuir la capacidad operativa del Estado.
  • Promover el descontento popular.
  • Desencadenar protestas masivas y actos terroristas.
  • Justificar una intervención militar extranjera.
  • Consolidar un gobierno afín a intereses transnacionales.
En palabras de Juan Guaidó: “… lograr que la acción internacional se una a la toma de las calles”

 

 

 

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